jueves, 14 de junio de 2012
Lo prometo.
Puede que esto se acabe y encuentres a alguien mejor, más de
tu estilo; allí, lejos de todo y de todos estos recuerdos que quedan tatuados
aquí, justo en mi piel, junto a todas las palabras que hemos prometido para
siempre, todas las noches que he pasado observando tus ojos, descubriendo cada
matiz que esconden, cada sombra que hace más claro ese color, intenso, intenso
como esto que siento. La forma en la que me hipnotizas cuando me miras
pausadamente, deteniendo el tiempo, haciendo que mi corazón se descontrole y
vaya a 21.000 pulsaciones por segundo, contando cada uno de los segundos que
pasan me encuentro. Salgo de mí y veo que
esta vida que me das es la que quiero, quiero poder despertar y que estés
a mi lado, darte un besito en la mejilla y que me regales una sonrisa, cada
mañana, a todo momento.
Con esto, que me sabe a poco, he de decir que nadie jamás te
va querer como lo hago yo, nadie te hará sentir algo parecido, nadie jamás
podrá.
Nadie.
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