domingo, 16 de diciembre de 2012

¿Podría ser?

Se pasaba las noches observando tras la ventana, tan solo con una única pregunta ¿volvería aquel muchacho a pasar por allí?
Soñaba  con su sonrisa, soñaba incluso hasta despierta, se perdía en sus pensamientos. Su aroma se había clavado en su garganta y tan solo con mirarla a los ojos se podían ver reflejadas sus pupilas, tan brillantes como un diamante, ese mismo que deseaba que apareciese en su mano. Ella sabía que él la volvería a buscar, quizás era su inocencia que aún escondía alguna pizca de ilusión.
Cuando la Luna iluminaba las calles se podía diferenciar con facilidad las lágrimas que resbalaban por su rostro al ver que aquel chico con el que soñaba no aparecía, sus ilusiones cada día se iban   apagando más y más, y su piel quedaba cada vez más pálida.
Los minutos se convertían en horas, y éstos en días, días y noches interminables.
Casi dada por vencida una sombra revoloteaba debajo de su ventana. Quizás fuese algún baile concedido por el viento o..¿podría ser aquel muchacho?