viernes, 23 de agosto de 2013

Love doens't exist.

Ojalá pudieras borrarte de mi vida, y así no aparecer jamás, para lograr sacarte de mi cabeza y despegarte de mi corazón.
Ya quisiera yo no sentir ese dolor que estoy cobrando por ambos corazones cuando se hallaban en el punto de partida. Cómo me gustaría no verte feliz con otra persona cuando yo sigo aquí´pinchándome felicidad en vena para poder levantar esta humilde mirada que no ve más allá de ese color tan cautivante que tienen tus ojos. Ojalá el inconfundible olor de tu cuello fuera producto de mi imaginación y cada vez que te acercaras no sintiera esa contracción en mi vientre. Que más daría yo por poder olvidarte y eliminar todos los recuerdos que de un pasado dejaste tatuados aquí, justo en mi piel que, ahora herida, no tiene quién la sane. Ya quisiera sentir de nuevo el roce de tus caricias en las noches más frías y oscuras. Me encantaría no estar escribiendo estos versos que inconscientemente me salen con un único pensamiento, con muchos recuerdos y bastantes lágrimas que caen desordenadas al ritmo de esta triste melodía que ha empezado a sonar desde el día que te vi marchar.
Ojalá nada fuera tan difícil y yo pudiera ser tan feliz cómo tú lo eres.

Sollozos.

Mientras veía como se quemaban tus recuerdos,  la pequeña espina que habitaba en mi pecho se hundía sin dejar rastro. El fuego consumía todo a su paso y las cenizas iban aumentando poco a poco, guardando la pequeña distancia que mantenían con la llama, una llama compuesta por lágrimas, sonrisas y sufrimiento. Fue entonces cuando pude sentir como se marchitaba mi corazón y la manera en la que apretaba el puño presionando con fuerza a la tentación de romper en sollozos particularmente ocasionados por mi propia memoria.

jueves, 9 de mayo de 2013

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Era más que un cuerpo, más que unos ojos y más que una personalidad. Era el amor de mi vida.

Duele.

Das toda tu confianza en una persona, creyendo todas y cada una de las palabras que dice, te desvives por sacarle una sonrisa y que cada detalle de ti sea de su agrado, mientras que, ciego de amor, no te das cuenta de que no recibes lo mismo.
El miedo se apodera de ti y dudas, dudas hasta de ti mismo. Descubres que personas que jamás lo esperabas te mienten y la rabia te consume cada vez más y más, poco a poco...
No quieres perder a esa persona, pero notas que cada vez está más lejos, que tú solo no puedes mantener la unión, que esto también es cosa de dos.

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Hay diez centímetros de silencio entre tus manos y mis manos, una frontera de palabras no dichas entre tus labios y mis labios, y algo que brilla así de triste entre tus ojos y mis ojos.

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Hay corazones sin sentido, corazones que no sienten, corazones prohibidos y corazones enamorados delicadamente.

Por mucho que lo intente.

No deja de pensar en cómo le acariciaba la mejilla con cuidado mientras, seguidamente, le plantaba un beso suave y dulce en sus labios.
No puede olvidar la manera que tenía de quitarle la ropa, o simplemente la facilidad que tenía para hacer que se perdiera en un mar de sensaciones.
Recuerda su sonrisa, por la que era capaz de interponerse a lo que fuera.
Es incapaz de dejar a un lado su embriagador aroma, que le provocaba múltiples sensaciones. Se vuelve completamente loca al recordar sus suaves manos deslizándose por su cuerpo con todos los poros de tu piel erizados.
Rememora sus intentos de morderle la boca y sus intensos abrazos junto con su lengua que recorría todo su cuerpo para así, poco a poco, irse apoderando de todo su ser.
No deja de pensar cómo sus dos cuerpos se entrelazaban y se decían mucho sin articular ni una palabra.
Ahora, se le escapa una lágrima se tristeza al recordar todas aquellas que derramó de felicidad.
Se abraza a sí misma para aliviar su propio dolor y calmar su, ahora destrozado, corazón.
Intenta mantenerse en pie, pero la historia se repite y vuelve a caer en un sentimiento abrumador llamado dolor, más bien conocido como desenamoramiento.

miércoles, 6 de marzo de 2013

La vida misma.

Nos pasamos toda nuestra vida esperando la llegada de algún día con toda la ilusión del mundo, hasta que llega y es mucho menos de lo que esperabas, te desilusionas y vuelves a caer, pero esta vez caes en picado, y una vez tocas fondo te derrumbas  cada día más y más mientras que las cosas no te salen como querías; es entonces cuando una avalancha de problemas se te vienen encima y cada vez piensas más negativamente.
Te planteas desaparecer, o simplemente quedarte sola, contigo misma, callándote las cosas y al mismo tiempo desgarrándote las entrañas. Te llevas desilusiones de personas que jamás te lo esperabas, y finalmente te das cuenta de que la vida es un largo camino sin sentido compuesto por minutos y segundos en el que al final solamente tú has jugado por salvarte de este curioso juego al que llamamos vida.